Hoy redescubrí una canción, o mejor dicho, una canción me redescubrió a mí.
Sucedió de casualidad, como todo lo bonito.
Estaba en la oficina haciendo un documento y en medio de las oraciones y la hoja en Word, mi mente se puso en blanco por un segundo y acto seguido mi cerebro optó por prestar atención a la información que le llegaba por el oído derecho, donde del audífono salía una melodía y letra conocidas, pero nunca antes interiorizadas como hoy.
Y presté atención a lo que escuchaba y decía algo así como:
“Yeah there’s a hole in my soul, but one thing I’ve learned:
for every love letter written, there’s another one burned.
So you tell me how it’s gonna be this time.”
Y en efecto, era la vieja canción de Aerosmith. Esa que escuché muchas veces sin prestar mayor atención, y que ahora, mientras avanzaba, se descifraba palabra por palabra. Entonces el washu washu que yo normalmente cantaba antes del coro, que normalmente si pronuncio bien, tuvo sentido, y tuvo tanto sentido que me conmovió, casi hasta las lágrimas.
Lo primero que pensé fue: ¡Oh por Dios! ¿Quién le hizo tanto daño al pobre Steven Tyler?, y acto seguido me tele transporté a los 90’s, tan estereotipados pero reivindicatorios a la vez (para muestra, el video de la canción donde el nerd luego de fallar en su intento por encontrar el amor en la clonación, descubre que siempre estuvo ahí, en la rubilinda y casi imperceptible chica que lo quería en silencio).
La canción me llevo a mi antigua casa en Cusco, y a la antigua radiola de la abuela, (aunque suene bizarro), pero al mismo tiempo me recordó capítulos de ciertos veranos en Lima. Lo más gracioso era recordarme de 11 o 12 años cantando a voz en cuello desde mi juvenil corazón ese coro tan desgarrador.
Y me causaron más gracia las ironías de la vida, ese contraste que noté cuando recordé que a esa edad nadie me había roto el corazón, pero parecía entender la canción mucho mejor que hoy, a los 24, en que no diferenciaba palabras y solo atendía a los gritos de Tyler, a pesar de llevar a cuestas el haber pegado dos veces esa delicada porcelana cardiaca.
Y justo antes de volver al documento y el trabajo se me ocurrió que debería haber una lista de canciones para curar el broken heart. Un setlist así bien corta venas que esté en todo playlist listo para romper en caso de emergencia.
Mientras me animo a hacer el mio y/o mientras alguno de ustedes lectores (si es que existen y no están en mi imaginación) se animan a comentar este post con el nombre de la canción, artista y disco de su preferencia, les dejo con el tema que motivó estas líneas.
Algo así como una ficha técnica:
La canción, como ya sabrán, se llama Hole in my Soul y es del disco Nine Lives de 1997. Al parecer Steven, Joe y un tal Desmond Child la escribieron juntos. Pese a que busqué alguna anécdota interesante, no encontré ninguna salvo que en el video apareció la regia de Eva Mendes, mil años más joven, obviamente.
Y bueno ahí les va. Para todos los que crecimos en los 90's (época de talk shows, baile del chino y periódicos chichas, sin ponernos políticos, claro):
Hole in my Soul / Aerosmith